Martín y Amada se conocen. O se han visto. Ambos son de Caracas, pero él vive en Buenos Aires y ella en Copenhagen. De Martín se dice que va a ser padre y que lo están estresando. De Amada es poco lo que se comenta, aunque son memorables sus apariciones en fiestas con el cabello de rojo escarlata. Ambos son fotógrafos escapados, o escapistas. Aquí va una serie de imágenes que tienen que ver con el desplazamiento y la memoria. Aunque nunca han trabajado juntos, comienzo con ellos una serie de parejas fotográficas, de amigos que registran habitaciones, que se mueven con la cámara, que desnudan y se desnudan y quieren abarcarlo todo. Y a veces lo logran.

I AMADA GRANADO

Para ir: Fugas internas.

Para retratar: Abismos.

Para callar: Espacios.

II MARTÍN CASTILLO (Son suyas las citas debajo de las fotos)

“Esta es Chiqui, conocida por todos como Vanessa Marcano, gran amiga y ex compañera de piso en Madrid. Su cuarto estaba al final del pasillo, de un pasillo que era práctimante toda la casa, de una casa con cuatro cuartos muy distintos, yo dormí en todos ellos.”

“Yolanda en su cuarto de La Alberca, en Murcia, pueblo donde viven sus padres y donde tal vez esté viviendo ella. Nunca más supe de su vida, quisiera saber. Por más que uno crezca, se vaya de su casa, viva en otras partes, etc. la casa de los padres será siempre la de uno, y el cuarto de toda la vida también.”

“En Briarwood Road, Londres, está el mejor cuarto que he tenido en mi vida. Viví ahí sólo dos meses, a principios de 2002. Ninguno de mis amigos, amigas, novias o familiares conocieron este lugar, pienso esto ahora y me parece raro, mis casas y habitaciones siempre las conoce todo el mundo.”

“Marian, amiga argentina que trabajaba en el ciber café cerca de la Puerta del Sol, del cual yo era un sospechoso cliente habitual. Tal vez este cuarto sea el más grande que he fotografiado, un gran espacio, maravilloso, pero no tenía ventanas. A los meses me mudé con ella a otro apartamento, peleamos, me fui y ya no somos amigos.”

“Esta es Luisana, mi hermana, en su bonito, ruidoso y luminoso cuarto de Gracia en Barcelona, donde vivió por casi 4 años y desde cuya ventana vio, escuchó y padeció toda la construcción de la nueva biblioteca del barrio. Después vivió en Caracas, en Los Palos Grandes, en el apartamento que le alquiló un chico de Gracia, Barcelona, por cuestiones, como diría mi papá, del azar concurrente.”

“Para evitarme problemas en casa, no hablaré mucho de esta fotografía, vean lo que ven y saquen sus historias. Solo diré que este cuarto quedaba en un apartamento en la avenida W.A.Mozart de Aix en Provence, en el sur de Francia, que tenía una puerta de vidrio que daba a la terraza de la casa, a través de la cual, acostado en mi cama, vi un par de hermosas nevadas y muchos días soleados en el invierno provenzal.”

“Mis padres, Cruz del Sur Morales y Freddy Castillo Castellanos, en su cuarto de hace como 25 años, en Barquisimeto. Todos los cuartos de la casa están llenos de libros, aunque este y el de Luisana son los que menos tienen. Como fue imposible para mí fotografiar a Borges, les colgué sobre la cabecera de la cama uno de los mejores retratos que he hecho en mi vida, el de María Kodama, que no es lo mismo, pero consuela algo.”