Este fin de semana –se supone– es el sufragio para aprobar o rechazar la reforma constitucional que proponen Chávez y sus diputados.

La leí y me parece que no es sólo una reforma, es otra constitución. No me gustó. Lo que hay detrás de cada cambio es lo que huele mal: desconfío de la raza humana. A menos que seas mujer y me gustes, o que seas mi amigo o parte de mi familia cercana, no tengo por qué creer que tienes buenas intenciones. Una vez recuerdo que me gustó una jevita chavista que declaraba en la TV, pero no sé qué pasó, no la vi más nunca. Y yo no tengo amigos ni familiares en el gobierno.

Así que voy a votar No.

+ + +