Escuché esta canción hace dos días, estaba junto a mi madre, mi mujer, mi ahijada y sus padres. Supe que nada nos hacía falta en ese momento. Por eso la cuelgo. La alegría, la plenitud o eso que brilla, están al lado de nuestros afectos; muy lejos del Estado y la vida política nacional, que este año, como los anteriores, han pretendido secuestrarnos horas de rutina. Y a veces lo han conseguido.

Claro que a menudo deseamos lo mejor y esta vez no es distinto, esta canción es del mismo Ismael Rivera que con su jaragual inspiró el nombre del blog, se llama Soy feliz y no tiene que ver con el texto que sigue abajo, pero si quieren entretenerse un rato, léanlo. Es la manera que tengo de desearles un buen 2008. Hasta ahora no consigo mejores distracciones –o adicciones– que mis amores y la literatura, y mis amores son míos. Así que lo siento, les quedan la canción y el extracto de mi novela inconclusa.

Salud, besos y abrazos a todos.