Esto lo voy a escribir como debo: en caliente. Paulo Sandrini es brasileño y escritor, como consta en su pasaporte, en algunas líneas de este blog y otras que se consiguen en la web. También es mi amigo. Estuvo en Caracas invitado por el Instituto Cultural Brasil Venezuela para dictar un taller literario que vinimos a titular “Violenta Imaginación”. Se hospedó en el hotel Campo Alegre. En una semana conoció Chacao, Chacaíto, Sabana Grande, Plaza Venezuela y los alrededores de Capitolio y El silencio. Viajó en Metro, rodó en mototaxi, ofreció entrevistas al diario Tal cual, a la Radio del Ateneo y al canal de televisión Tves. Bebió en El león, Greenwich, La tasca de Juancho y Barrabar. En una de esas alguien me dijo que por qué no lo llevaba a la playa, aunque fuera una mañana a La Guaira. Me sacudí la sugerencia diciendo que sin carro y con tan poco tiempo era complicado. Igual comió en tres areperas, en El tizoncito, El mesón de Andrés, Il boticello y La atarraya. Compró treinta libros en una de las Librerías del Sur, y gastó 300 Bs.F. Compró otros cinco en una de las Alejandría y gastó casi 400 Bs.F. Es escritor y editor, la lectura es prioritaria. El sábado recogió sus macundales a las cinco y media de la mañana, su avión partía a las nueve y no quería llegar tarde.
Como yo soy dicharachero, entrañable, y mis amigos ni hablar, hasta ese momento se llevaba muy buenas impresiones de este país y su gente, pero no contaba con los próceres de seguridad e inmigración del aeropuerto internacional Simón Bolívar, esos funcionarios con uniforme que están ahí para joderte el día cuando los viernes por la noche no logran contrabandear las cajitas de whisky que tanto necesitan para ser mejores hombres. Soberanía, prevención del delito.
Sandrini chequeó su boleto y dejó su equipaje con los responsables de TAM, la aerolínea que lo llevaría a Brasil. Caminó hasta la zona de embarque. La fila era larga. Cuando estaba pasando con su equipaje de mano lo detuvieron, le solicitaron el pasaporte y lo colocaron frente a la máquina para detectar drogas. Todo bien. Así es este oficio de viajar entre países. Eran tres. Sandrini. Un señor. Luego un joven profesor de Brasilia.
Ay, Soriano. Nuestros pequeños centinelas-operadores de la máquina antidrogas no sabían muy bien cómo era que funcionaba esa cosa. O eso parece. Sandrini pasó tres veces, como se puede pasar sobre todo la segunda y la tercera, cuando son las seis y media de la mañana y te quieres ir a tu casa, que está a más de mil y pico de kilómetros, y piensas más en el cachito que en la obligación de no darle un lepe a estos mequetefres para que el asunto termine ya.
Ajá. Primer error. Alguien pensó en un cachito.
–¿Ud. comió, ciudadano?
–No.
–Su estómago está vacío.
–No mi diga. Son las seis y media. Salí a las cinco de mi hotel. A esa hora ni el de la recepción estaba disperto.
–Ay, papá. Se cayó este gringo. Ptsss, epa, guardia, aquí tenemos a una mula.
El guardia se acercó y pidió otra vez el pasaporte. Sandrini esperó otra media hora. Sin problemas: el vuelo salía a las nueve. Después: al cuartico. Sí, ese que algunos visitan y todos se imaginan porque debe ser igual en Maiquetía, Florida, Sao Paulo, Dhaka o Barcelona. Milicos. Cuartico. Miradas. Silencio. Los cineastas, en este caso, han sido poco imaginativos. Otra media hora calladitos, entre frases en voz baja y una que otra risa viendo al güevón detenido. La vaina asusta, dice Sandrini, y yo le creo, especialmente si no estás en tu país y piensas, porque eres muy imaginativo y vienes de dictar un taller sobre la violencia como motor de la inventiva, que algo malo va a pasar contigo.
Entonces llega alguien. Siempre llega alguien en este punto, que es el que va a mover la historia. En este caso se llama Unamo, recuerda Sandrini. Y además del asunto, movía el carro.
–Camine, ciudadano, lo vamos a trasladar a un hospital para tomarle una placa de Rayos X y poder detectar si lleva o no drogas en su cuerpo.
Pregunta capciosa: ¿Usted también es de esos que piensa que un hospital del estado Vargas tiene en su poder la máquina vergataria de Rayos X que no posee la división antinarcóticos que trabaja en el principal Aeropuerto Internacional del país?
Sandrini abordó el carro de la policía y fue llevado, como le habían prometido, a un hospital, pero antes el conductor de la unidad se detuvo en algunos lugares para el matraqueo mañanero de rutina: refrescos, jugos, champagne, pendejadas por el estilo. Era sábado y había que prepararse. Llegaron al hospital y adivinen qué: no estaba operando la sala de Rayos X. Qué vergüenza. Yo me había esforzado que jode por convencer a Sandrini de que este país no estaba tan mal como decían los medios. En el aeropuerto, en ese momento, daban el primer llamado a los pasajeros del vuelo de TAM con destino a Sao Paulo. Orden y progreso mediante, los milicos ya le habían dicho al escritor que tenía prohibido hacer llamadas.
–Se lo aclaramos ya dos veces, señor, así que deje la ladilla.
–Perdón, no comprendí, ¿que deje qué?
–¡Qué ladilla! La insistencia, musiú. ¿Usted habla inglés o francés?
A un brasileño. Bueno. De ahí, a una clínica en Maiquetía. Una clínica con nombre de clínica y cara de hospital, según el correo que me escribió Sandrini hace unas horas. Sí, el tipo está vivo y tiene sus dos riñones, así que dejen el drama.
–Epa, traficante, ¿tienes dinero?
La pregunta la susurró un supuesto taxista que los acompañaba, otra suposición: otro detenido. Sandrini leía un libro y pensó: la pinga, este carajo es de Inteligencia Militar. Entonces supo responder bien alto y en perfecto portuñol:
–¿Qué tú me ha dicho, señor?
Silencio. Y otra vez:
–¿Qué tú me ha dicho, señor?
Silencio, otra vez. La clínica era vieja, según mi amigo. Fea, sucia y apretada. Hacía calor. Los pacientes y familiares que estaban allí lo veían como a un traficante, o como se puede mirar a la escasa probabilidad de que en ese momento hay alguien que efectivamente está peor.
Llegó el momento de la verdad. Eran casi las nueve. Le tomaron su bendita placa de Rayos X. Limpio.
–Coñoelamadre.
–Vamos a hacerle otra. Necesitamos dos.
Limpio.
–No joda. Vamos al aeropuerto.
Unamo, milico en pleno ejercicio de sus facultades físicas y mentales, llamó a la base a la que llaman los milicos para decir que la operación ha terminado y que al maricón escritor este de Brasil lo vamos a devolver al aeropuerto. Un comunicado, que mientan. El mismo que termina a eso de las diez de la mañana, tres horas y media después de la rutinaria solicitud de pasaporte, con una nueva exigencia: firmar el papelito que está aquí en el cual se lee de forma clara y explícita que el ciudadano firmante no ha sido molestado ni ha sido agredido físicamente.
–Ahora corre, güevón, porque el avión tiene una hora de retraso por tu culpa y te está esperando.
Luego de su pequeña dosis de represión, Sandrini viajó sin comerse su cachito pero, gracias a los oficios de nuestros valientes guardianes de la patria, logró cerrar su viaje cumpliendo con la sugerencia que me habían hecho de pasearlo por La Guaira para que conociera el mar, aunque fuera una mañana. Aunque fuera un poquito más de cerca.
* * *
Pd.- ¿Recuerdan al joven profesor de Brasilia de aquellos dos más, porque eran tres? Se llama Thiago Gehre Galvâo y abordó el avión media hora después que Sandrini; según le dijo a mi amigo, estuvo aquí en Venezuela haciendo una investigación. Aunque eso no me consta, se me ocurre una palabra, pero no la voy a poner para no especular más. Además, en el taller reforcé aquél concepto que nos mueve a los periodistas y escritores: olvida lo obvio. Por más tentado que te sientas, no lo escribas.
* * *
En La tasca de Juancho
45 Comments
1 tifreak Escribió:
Que bolas!!!! Que bolas!!!!
2 elcapo Escribió:
Coño, leo, qué vaina tan arrecha. Lo escribes y lo peor es que me lo creo completo. La próxima piénsate mejor el título del taller, porque Murphy es muy coño de madre. Menos mal que salió bien todo.
“qué pena con ese señor”
3 El Riera Escribió:
Veo que el regreso a la era de los cuatreros y asaltantes de cruces de camino es imparable ya. Nada que me sorprenda.
4 Maito Escribió:
Pobre Sandrini, tan guapo que es.
5 valentina Escribió:
Leo Leo Leo, son las ocho de la mañana y me arrepiento de haber desayunado antes de leer esto. Estoy con el estómago revuelto. Creo que no tengo palabras, ya todos sabemos, que pena.
Pero independiente, ese Sandrini está bueno, dónde vive? y otra cosa, a los escritores les pasa cada cosa! espero que él mismo lo sepa aprovechar literariamente. besos.
6 cecilia szperling Escribió:
hola leo! …y si hubiera comido?…no le pasaba nada d etodo eso?…beso leo! te linkeé esta nota en mi blog!!!
7 Gustavo Mérida Escribió:
¿Y la violencia? Me quedé esperando.
8 Sergio M. Escribió:
Puff, Leo, qué increíble, pana…Te felicito…No tengo palabras…Me quito el sombrero, men.
Me encantó tu crónica, más nada…
Pobre señor, vale…
Qué lástima…
Seguimos en contacto.
Muchos saludos.
9 maría virginia Escribió:
Querido Leo,
Leo, ja ja ja, tu relato y claro me parece indignante, pero tu relato se justifica no porque sea tu amigo o porque el señor sea escritor (eso vale madres podría ser médico o jardinero) lo que es inadmisible es que esos “procedimientos” en los aeropuertos de un tiempo para acá se han hecho cada vez más vejatorios y nadie los denuncia ya sea porque como tu amigo por fin se monta el avión y lo que quiere es llegar a su casa o porque otros tambien se van pero en algun momento deben regresar.
10 Vinz Escribió:
Por qué será que no me extraña… Un capítulo más en el decálogo ese de las prebendas, las coimas y las estafas del aeropuerto. Las he sufrido todas; por suerte aún no conozco “el cuartico” (aunque mucho he oído hablar de él) pero mi nec plus ultra personal fue un Guardia Nacional que me quería robar la biografía de Chávez escrita por Barrera Tyzka. “Porque tenía fotitos”. Tamaño papelón…
Excelente artículo.
11 Liris Escribió:
Aún boquiabierta, Leo, diré lo obvio: ¡Qué arrechera! Me imaginé a Paulo, con su cara de “dulce imaginación” pasando por todo eso, y si a uno que es de aquí lo haría temblar el tránsito por el infierno de las suposiciones de un empleaducho con poder, imagino cómo hicieron sentir a nuestro “brasilerinho”. Coño de la madre, es todo. Si sugerí que conociera la Guaira, JAMÁS quise decir en esos términos…¡pero en la Patria de Bolívar siempre hay lugar para sopresas! Qué triste…
12 Daniel Pratt Escribió:
Como bien apuntas, los cuarticos son más o menos iguales en todas partes. Los que los hemos sufrido podríamos comparar fotos mentales, ruleteos, risotadas y martilleos.
Lo que si habría que destacar es que, luego de algunos experimentos de primera mano, opino que la infamia del cuartico es directamente proporcional al nivel de fascismo (o militancia en la derecha) del gobierno que lo hospeda. Así que yo pegaría esta postalita en el álbum de grandes éxitos de la derecha militarista venezolana.
Y si, el cuartico da más arrechera cuando vas de salida. Pero más arrechera da todavía cuando no solo te agarran a la salida, sino que te hacen perder el vuelo y tienes que comprar un pasaje nuevo. En ese sentido, punto a favor de los fachas de Maiquetía. Podría ser peor.
salud.
13 Elena Escribió:
Que pena!!!! pero segura estoy que estos amigos guardianes de la patria bonita, estarían dispuestisimos a cerrar el pico si de un verdadero “mula” se hubiese tratado y les ofreciera billetes americanos….para pasar la carguita… que pena con ese señor!!!!
14 Towerman Escribió:
Qué cagada, pana! Hazle llegar al pana las muestras de solidaridad ed lso amigos de Venezuela. Las víctimascotidianas de los sapos de todos los días. Vamos a difundir esa nota.
15 rapa saez Escribió:
En Quito compre un famoso sombrero Panama, para mi padre de regalo de cumpleaños, cuando llegue a las tres de la mañana a nuestro imperio venezolano, funcionarios de aduana malandramente autorizados me pidieron que abriera la maleta, la cual tenia equipo de grabacion, mas el famoso sombrero, eso fue de lo unico que se enamoro el funcionario, que procedio a abrirlo de su caja, probarselo y preguntarle a sus compañeros malandramente autorizados, que “que tal me queda” asi pasaron unos momentos tensos con el funcionario probandose el sombrero amenasando con quedarselo si a mi se me ocurria revirar, fue a verse en un espejo de un baño de ellos, mientras yo esperaba, finalmente el funcionario decidio que el sombrero no le lucia y me lo entrego arrugado mal doblado lo metio, en la maleta, y me fui… este es un pequeño cuento ante el horror que vivio Sandrini… ante el cual si me quito el sombrero,
asi estamos hermano.
16 joaquin ortega Escribió:
que verguenza
si lo cuenta uno, dicen que uno lo inventa…
los ciudadanos que no tenemos carnet oficial ni guisos con las lacras de franelita, cachucha, uniforme o hierro…seguimos bien jodidos
Jehovah Dios de las Venganzas manifiestate!!!!
q bolas!!!
salud a Sandrini y que Dios nos salve el lugar
17 maigualida Escribió:
!Qué verguenza!, pero nada extraño en este país que no vive precisamente de “violenta imaginación” sino de “violentos actos, violento lenguaje, violentas actitudes y violentas personas”. Nos ha podido pasar a cualquiera, lamentablemente le sucedió a Paulo para que cerrara con broche de oro su visita a nuestro país. Hay que difundir esta nota
18 marcel Escribió:
Bueno, 16 comentarios hasta el momento, Sandrini dejó su estela…
Qué mierda, de verdad no tengo mucho más que decir, menos aún luego de escuchar su optimismo al referirse a Caracas, al país.
La imaginación, a veces, no sabe tanto de violencia como los cuartitos y otros lugares.
19 paulo sandrini Escribió:
Caros amigos de Venezuela, la experiencia fue muy mala. Realmente muy mala. Pero lo que quiero tener como recordación son los amigos que ahí encontré. Las charlas. Las ideas cambiadas. Con Leo. Joaquín. Marcel, Liris. Pablo. Juan Carlos Eurea. Los bares con Noraedén , Patricia y Carolina. Las personas del Instituto. Todas del Taller, todas mismo. Tenemos que saber que ni siempre, casi ni siempre, las instituciones represetan una gente, una sociedad. Creo, si estoy equivocado me lo digan, es que existe ahí un gobierno separado de su gente. Entonces ese gobierno no puede hablar con la autoridad que quiere tener. Es una impostura politica, etica y ideologica. No estan ahí para arreglar las cosas , crear una armonia social, quieren un poco de terror. Pero en Venezuela hay gente que piensa, seres pensantes, y eso es para mi lo mas importante. Como jamas he creído en los politicos y en la policia, repito con mis pulmones llenos que los politicos y las instutciones no pueden mismo hablar por nosostros. Jamas. Llevo de Venezuela, eso sí, la energia, la pasión pela vida y el hecho que nos hermana que es aquel de la creacion, la inventividad.. Si son violentos con nosostros, les mostramos a ellos que nuestra creatividad y el arte nos hacen superar todo. Ellos que sigan creyendo en la represión y en la fuerza bruta, nosotros tenemos que creer que vivir una vida vale mucho mas que eso. Abrazos y besos a todos y sigo teniendo confianza en la gente culta y amorosa de ahí. Mis amigos queridos. Estoy todavia un poco cansado y luego voy escribir mejor. Lo prometo.
20 Sofía Escribió:
Es horrible, pero es como si el profe hubiese venido a escribir-vivir esa crónica para terminar con broche de oro el taller de Violenta imaginación… No se podía ir así como así…
21 Nora Escribió:
Jajajajaja Lo mejor es que tuvo que firmar un papel que decía que no lo agredieron.
Por lo menos conoció más a profundidad a Venezuela, sus costumbres y cultura. Quizás no comió mucha comida típica, pero si le lanzaron el típico “va detenido ciudadano”.
Fue un viaje violento.
22 Lourdes Aquino Escribió:
Que lamentable, que mierda de pais! que verguenza me da! esto me da mas animo para salir de aqui y buscar una mejor vida en otro lugar porque el tiempo pasa y siguen pasando estas cosas a los extranjeros y mas son las vejaciones a los venezolanos, desde por alla donde este continuare la historia acerca de lo que realmente somos los venezolanos , un pueblo calido pero como lo dijo este escritor visitante con un gobierno que no esta con el pueblo…que verguenza!
23 JRD Escribió:
De nada valdrá que lo comente: basta tener cara de pobre en cualquier aeropuesrto del mundo para que te la apliquen (a mí uno de esos puchungos se me afincó con toda clase de observaciones acerca de la condición deleznable de la gente que vive en el 23 de Enero, a ver si cometía el error de revirar). El objeto de tu crónica no es denunciar la monstruosa perversión corporativa que son los sistemas aeroportuarios de todo el mundo (¿o es que en el de Barajas tratan como seres humanos a los sudacas y africanos?) sino ofrecerles a tus lectores de una demostración más de que en Venezuela hay una dictadura que ejerce “violencia institucional”. Una que además se ensaña contra cuatro especies sagradas: intelectuales, clase media, extranjeros no indígenas, panas de uno.
Lo que narras no pasa en ningún lugar del mundo, no señor. Pasa en Venezuela. En la Venzuela de Chávez”. Como dice el mamagüevo por allá arriba: “el regreso a la era de los cuatreros y asaltantes de cruces de camino es imparable ya.” Como si hubiéramos salido de ella alguna vez.
Por cierto, el único chavista decente que existe, y que por lo tanto es pana tuyo (Héctor) se fue de Ávila TV. Lástima.
24 Liliana Escribió:
Qué historia!!
Y dices que justo acababa de dar un taller sobre violencia y literatura! Material venezolano no le faltará!
A mí me recordó un teatro que me montaron una vez que llegué a Maiquetía, pero nada tan truculento. Debe ser porque viajaba con mis niños! Les daría pena, me imagino… o fue pura suerte…..
La Pd. Está genial … Olvidarse de lo obvio es uno de los mejores consejos que se le puede dar a quien escribe. O como diría mi querido Piglia “una intriga necesita de un mecanismo oculto. No se trata en realidad de un enigma, sino de una historia que no ha llegado el momento de contar” … lo acabo de leer en Prisión Perpetua.
Mil gracias por el link a mi blog!
25 Martín Castillo Morales Escribió:
Yo justo hoy llegué de Brasil, y me trataron tan traquilamente normal en el aeropuerto de Rio de Janeireo… que vergüenza lo de Venezuela, menos mal que llegué, pero a Buenos Aires y no a Caracas.
26 Eugenia Hernandez Escribió:
Todos expresaron la verguenza y la arrechera que da, pero además yo a esto uno la tristeza de tener puros ignorantes manejando el poder y haciendo lo que les da la gana! De verdad que indignación porque con los cuentos del aeropuerto se podría sacar un libro completo!!!!
Que rabia que da!!!!
27 glorialvi Escribió:
Que impotencia el no poder hacer nada para sacar a esa gente incompetente. Me da vergüenza, tristeza y miedo cuando yo quiera regresar de nuevo a mi país; Y mi pregunta es: ¿Qué hacer ante esa situación?, ¿Me tedría que contener para decir lo que pienso de su “sistema” de control en el aeropuerto? o ¿Empeoraría las cosas?.
28 Leo Felipe Escribió:
De algo valió, JRD. Fíjate, eres al único de los 27 al que le contesto.
Donde dice Florida, Sao Paulo, Dhaka o Barcelona quiere decir que los pacos de Maiquetía y sus mecanismos de intimidación no son cosecha exclusiva de las aduanas venezolanas. Pero existen aquí y aquí es donde vivo, ¿qué puedo hacer si te parece que criticar a unos militares es atacar a la revolución?
Lo que llamas perversión corporativa no es un accidente del capitalismo. Es una mierda. Es violencia institucional e institucionalizada. Lo mismo me da que el presidente de esta pinga seas tú, o Héctor, o Jesús Parra.
No tengo un blog para defender a los poderosos, ni para decir que mi país es bueno y que vainas malas pasan en todo el mundo. Cuando decidí escribir esta crónica lo hice a sabiendas de los comentarios que podía generar, igual que cuando salí públicamente a decir que RCTV era una cagada y una mala empresa, y que como tal, me daba lo mismo que la cerraran.
Yo no denuncio para complacer a alguien, mi pana, lo hago porque me da la gana o porque me molestan los atropellos, las agresiones y las discriminaciones. Mala leche si te parece que esta vez no es tan grave la cosa porque Sandrini es un intelectual de la clase media y el milico no es adeco.
También escribí la crónica para ver si cuando viaje al extranjero, algún mamagüevo con uniforme en Maiquetía me llega a decir algo al respecto. Y para probarme que puedo tener las bolas de revirarle.
Igual, no dejes de pasar por aquí para que me indiques el objeto de mis textos, muchas veces me pregunto por qué los escribo, y eso, actualmente, es de las cosas que más me atormentan.
29 Sergio M. Escribió:
Bien dicho, Leo, pero igual creo que no deberías explicarte con la policía del pensamiento, siempre en busca de justificaciones exteriores para problemas internos, tipo “como pasa afuera, pues hay que calárselo adentro”, y si dices algo, eres un mariquito de ultraderecha. Ya yo sé por dónde vienen los tiros del discurso de JRD, y por eso ya ni le paro. Espero que no termine ahora cayéndome a trancazos y llamándome de sifrinito para abajo. Igual me vale madre.
Muchos saludos.
Sergio Monsalve.
Fimo así para que no diga después que me estoy escondiendo y que no doy la cara.
30 JRD Escribió:
Única observación: sí tienes un blog para defender a los poderosos. Qué lástima que pienses que los funcionarios de Chávez son “Los Poderosos” (todos menos tus panas entronizados en el Gobierno), y que los funcionarios del aeropuerto son malos porque son chavistas. Todo tu discurso es una defensa de un país donde las vainas están de pinga si no afectan a la clase media. Si roza a los tuyos, está todo jodido.
31 Leo Felipe Escribió:
Tengo un amigo que se molesta, y con razón, cuando le atribuyen algo que él no dijo. ¿Yo escribí que los funcionarios del aeropuerto son malos porque son chavistas? Lee ahí: próceres, contrabandistas, mequetefres, matraqueros, valientes y milicos, en ese orden. Puede que el último término, por sonar tan parecido, te haya creado una pequeña confusión. No son malos por chavistas, son malos por abusar del poder que tienen, amparados en la impunidad.
Pero tranquilo, perro, sigue pasando por alto que hayan sacado del aeropuerto al brasileño para llevarlo a un hospital y después a una clínica, buscando una máquina de Rayos X.
Igual tienes razón en algo que nunca he querido ocultar: yo me arrecho sólo cuando rozan a los míos. No como tú.
Tómate un ibuprofeno y deja la tragedia. Tampoco he dicho que está todo jodido.
32 Daniel Pratt Escribió:
…pero está todo jodido. Está todo tan jodido que los extranjeros no pueden ni irse tranquilos. La mierda, perdón, la institucionalización de la mierda que somos, el tufito adeco, llega hasta la salida.
Eso, por supuesto, no es accidental, ni producto de la desidia, ni del accionar de los opresores de los pueblos. Es una gloriosa y sagrada política de malandraje, de la que alguna vez tuvimos oportunidad de deslastrarnos. Pero sobran los ejemplos, aquí y en todas partes, de por qué nunca pudimos, o quisimos.
33 Kaori Escribió:
Me paso, infinitamentemenos fuerte una evz hace tres años cuando fui a Guyana a hacer una entrevista a la expresidenta Janet Jagan y cargaba en mi maleta dos paquetes de revistas Plátano Verde destinadas a la embajada de Venezuela en ese país… los paquetes de revistas al pasar por rayos X parecian enormes bloques de cocaína. Me detuvieron una media hora, con pastores alemanes custodiándome y un chaleco naranja fosforescente XXL en la pista de aterrizaje de maiquetía. Yo le decía al guardia - Oiga abra la maleta, vea que no son drogas - y el tipo me respondía - Yo no he dicho que son drogas -, y miraba la pantalla junto con sus amiguitos colegas - ¿Qué es eso? -
- Sr. son plátanos verdes -
- muy cómica -
- abra la maleta se lo autorizo, ¿donde firmo?-
Abrió la maleta…
34 Nora Escribió:
Me voy a permitir opinar al respecto. El hecho de que se esté discutiendo sobre el poder y quienes son los poderosos, es genial. La cosa es que - me atrevo a decirlo- ninguno de nosotros somos los poderosos.
También debo decir que es triste ver que la mayoría de los comentarios tienen la palabra “vergüenza”. El país no es chavez, chavez no es Venezuela. No todo lo que pasa es por chavez. Es hora de quitarle protagonismo al tipo. Que la gente se avergüence y sienta el país menos propio, ¿para que?, si la mayoría vivimos aquí.
Esto que le pasó a Paulo es desagradable, pero pasa en todo el mundo. La paranoia mundial es increíble. Basta que tengas cara de árabe para que seas terrorista, cara de latino para que quieras ir a vivir ilegal en otro lado, o para que seas una mula jaja.
Debemos ser el país que más paja se eche a sí mismo, antes y después de chavez. El venezolano es flojo, tracalero, oportunista. Que ladilla.
35 Minerva Escribió:
Reir para no llorar
36 Kira Escribió:
No, esto no pasa en todo el mundo. En el resto del mundo si sospechan de ti no te sacan del aeropuerto a ruletearte y llevarte a un hospital y mucho menos te prohiben hacer llamadas, porque tienes incluso bajo sospecha, derechos. O te detienen o no, pero no te andan amedrentando de esa manera para luego hacerte firmar un papelito en el que dice que todo fue muy nice and correct…
No entiendo la onda de justificar desmanes porque o se hacen supuestamente en otras partes, o se hicieron antes o la actitud defensiva estúpida de que se denuncia porque se es antichavista, y en realidad estas “cosas malas” son excepciones de este régimen feliz… Creo que este país es maravilloso y su gente también, lo cual nunca ha tenido que ver con el poder establecido, envilecido y corrupto que no dejamos de tener y no deja de abusar de la buena fe de la gente que sólo quiere lo mínimo para vivir con bienestar y que pone sus esperanzas en líderes que toman la silla para encontrarla flotando en un mar de petróleo que les hace olvidarse del pueblo que les llevó allí en primer lugar… Y porque sabemos lo que podemos dar, lo que puediéramos tener como país, da tanta vergüenza que pasen este tipo de cosas que desmerecen nuestra nobleza. Y bien por Leo por contar y me remito al comentario de Sandrini
“Pero en Venezuela hay gente que piensa, seres pensantes, y eso es para mi lo mas importante. Como jamas he creído en los politicos y en la policia, repito con mis pulmones llenos que los politicos y las instutciones no pueden mismo hablar por nosostros. Jamas.” Sí señores téngalo claro, JAMAS.
37 Lena Escribió:
Yo no sé con qué cara todavía me hablan de que en Venezuela hay estado de derecho.
Yo no sé con qué huevos me dicen que eso no es una dicadura.
Es una dictadura, un desmadre, un cogeculo, una vergüenza.
38 Solfeliz Escribió:
Respeto todos los comentarios emitidos hasta ahora, pero creo que lo que más me ha asombrado de todo este suceso, tan pero tan penoso, es la reacción del escritor, que con toda razón podría estar vociferando y lamentando su venida al país, todo lo contrario, refuerza sus recuerdos positivos y los momentos compartidos con amigos de faena, sabe diferenciar las acciones de representantes de un gobierno prepotente y excluyente, de ese resto de país que lo conformamos todas aquellas personas de bien, que día a día nos levantamos a bregar duro por espacios de tolerancia y entendimiento. Sé que los ánimos se exaltan y es entendible, pero además de las palabras que reseña Kira expresadas por el escritor, también me quedo con estas: “Llevo de Venezuela, eso sí, la energia, la pasión pela vida y el hecho que nos hermana que es aquel de la creacion, la inventividad.. Si son violentos con nosostros, les mostramos a ellos que nuestra creatividad y el arte nos hacen superar todo. Ellos que sigan creyendo en la represión y en la fuerza bruta, nosotros tenemos que creer que vivir una vida vale mucho mas que eso.” …qué más puedo decir después de esto?….GRACIAS PAULO y aquí continuamos la lucha, denunciando, trabajando, reflexionando, es decir, elevando nuestra voz de la inconformidad, tantas veces como sea necesario.
39 JC Escribió:
Aquí hay gente que ha dado claves para entender el porque de este episodio en Maiquetía. Especialmente el protagonista involuntario Sandrini, Kira, JRD y algún otro.
Pero hay que hacer acotaciones. El problema aquí no es la “monstruosa perversión corporativa que son los sistemas aeroportuarios de todo el mundo”, ni este gobierno per se. Por tratar de justificar la penosa gestión actual JRD quiso apuntar rimbombantemente hacia otro lado. El peo es la GN. Esos carajos son excremento puro. Desde el oficial de más alto rango hasta el cabo más raso. Y no es de ahora. La GN desde su creación es un ente corrupto y brutal. Es la heredera de la Seguridad Nacional de estrada. Y no van a por los que tienen cara de pobres. Parecen oler la presa. detectan al más debil. Al que ven que no tiene apoyos. Esta vez se fueron a por un carajo que pensaron que no tenía ningún amigo a quién avisar en caso de algún problema. Son asi. Son escoria.
Pueden preguntar a cualquier conocido militar que no sea GN. Se les pondrá una sonrisa cínica en el rostro. Los mismos militares son los primeros en reconocer el caracter pendenciero de la GN. Esa vaina hay que ELIMINARLA.
Tengo cuentos desde los 80’s donde humillaban a mi padre por ser un musiú, en los 90’s peinillazo gratuito por llevar el pelo largo, y en los 00’s por pensar demasiado, jefatura civil de San José de Carapita, oficio de 72 horas de arresto y nariz rota de por medio.
Lo que si es cierto es que parece que en los últimos años han refinado sus técnicas de sadismo y parecen tener patente de corso. En Maiquetía y en las aduanas de La Guaira son los más grandes creadores de riqueza. SU riqueza. a todo y a todos le meten mano. Un cabito ramplón se mete mínimo un millón al día. Mínimo.
Mi pareja trabaja en las aduanas de Barcelona. La Guardia Civil y los funcionarios de aduana se rién cuando les dices que quieres enviar algo a Venezuela, sobre todo si es algo de valor. Cuando el asunto va de algún carro, ya la carcajada es sonora. La GN, ES FAMOSA FUERA DE VENEZUELA, a la altura de nuestras mises y culebrones.
Hay un cuento de un amigo, donde la calaña de la GN llega al absurdo. Se mudó a UK, y no podía llevarse con él su perro, así que lo envía de vuelta a Vzla para que lo cuiden sus padres. Todos los permisos en regla. Lo manda en el avión en su jaula. El padre lo busca en la aduana aérea de Maiquetía. Un millón y 8 horas de matraqueo y de jugar a los polis buenos y polis malos después le entregan al pobre animal, meado, vomitado y cagado encima del stress de estar esas horas al sol de la guaria en un horno-galpón. Esa es nuestra gloriosa GN. La misma que Chavez alaba por TV, le guste a quién le guste.
40 JC Escribió:
Se me olvidaba. Esos carajos estaban buscando que les soltaran plata. Allí el brasileño estuvo inteligente haciendose el ‘musiú’ cuando le soltaron la línea con el anzuelo. La ruleta es la puesta en escena para que uno se mee en los pantalones y esté dispuesto a todo para salir de ese embrollo, con la preocupación añadida de perder el vuelo, y a veces los reales del mismo. Ellos lo saben. Son sádicos profesionales.
Eso lo describió Kaori muy bien en el comentario 33. Hay que ponerlos en evidencia. Si no la debes, no la temes. El problema es que esa actitud se puede convertir en juego de dados con esos carajos, y si pierdes…
41 Sakura Escribió:
Bueeeeeh… no entiendo cual es la noticia… por que es un escritor brasilero que verguenza? Porque la paso chevere en chacao? Porque comio rico aqui y alla? Eso mi pana es Venezuela. Eso y mucho mas. Es el pan de cada dia, donde la impunidad y la anarquia andan a rin pelao. Esa es Venezuela, el pais de las maravillas. Ahorita mismo, estan asaltando, matando y sembrado, guardias nacionales, ministros, funcionarios, policias. No me cuentas nada nuevo. Eso le pasa a cualquier hijo de juana que pase por cualquier calle…
42 Sakura Escribió:
Pero el relato esta muy bien escrito… de verdad! En un moneto de panas pense que era ficcion del taller… o algo asi, me lo imagine tipo guion. Tuve que preguntarle al pana que me paso el link si era verdad o ficcion asi que felicidades!
43 Alex Montesinos Escribió:
tristemente me llamo mucho la atencion el comentario de Gustavo Merida donde decia…
¿Y la violencia? Me quedé esperando
Me alarmo profundamente que Gustavo no viese en el abuso de poder, maltrato por negligencia, desperdicio de recursos, privacion de derechos humanos basicos obvias manisfestaciones de violenca institucional… supongo que estaba esperando los punhos, la sangre, tortura o quien sabe que suerte de episodio de Rambo o Conan el Barbaro (quizas ninguno de los dos porque fueron concebidos por esos “yankis” …)
Este tipo de cosas han pasado en Venezuela a diferentes niveles aun antes del presente gobierno como producto de una corrupcion e inefectividad desmedida pero hoy la peor diferencia es la legitimacion de estos echos por medio del adoctrinamiento, el que todo a cuenta de la palabritas magica “revolucion” es valido, que existan Gustavos a quienes esto ya no les parezca cosa del otro mundo… que vean cambios en un pais donde la realidad diaria esta peregnemente en decadencia…porque estan sumidos en una especia de “high” discursivo que les hace olvidar su realidad personal pero no la cambia…que creen en un sistema que el unico futuro que ofrece es un discurso agresivo (que ya no distinguen como no distinguen la agresion en cuestion en este blog) basado en sistemas sociales y politicos que han fracasado alrededor del mundo y en el que sus habitantes aun estan despues de decadas, lidiando con el resultado mortal del separatismo, la amnecia moral, profunda pobreza, violencia, abusos de poder, impunidad…
Quizas si Gustavo pudiera desligarse del romance mesianico que lo conecta con este gobierno (claro esta se tendria que enfrentar a su realidad personal)
… le tomaria dos segundos dilucidar… increible como el ser humano es capaz de suprimir la sensatez a favor de lemas politicos, quizas porque estos disculpan su propia mediocrediad?
De cualquier forma es refrescante tambien leer a tanta gente que entiende la importancia de su libre albedrio y que son capaces de dilucidar aun sumidos en el caos.
44 Alex Montesinos Escribió:
notece que quice decir perennidad
45 Alf Escribió:
Historia que facilmente pudiera llegar al cine. Increible pero cierto.