A D. Suicida ejemplar
Eres la última posibilidad de mis pasiones dignas, lo que quiere decir que existes, pero apenas como una fuga cobarde que dibuja sombras en el agua. La piscina está vacía. Tu reflejo también. La piscina está vacía pero no importa porque adentro arde una fiesta. Somos dos fantasmas y lo sabemos. Tú eres el rasgo genuino de mi mal carcater y yo soy una venganza evidente. Abajo la ciudad se sacude como un perro callejero y sus miles de edificios bailan el final de esta canción de moda. Salud, mi perrito faldero y correlón. Salud, mi pequeño cachorro extraviado. Salud.
Como ves, sigo hablando de mí, no puedo evitarlo. Mi objetivo es irremediable, sabemos lo que ocurre cuando un objeto a velocidad lumínica choca contra una piedra gigante. Fuerza es igual a masa por aceleración. Salud. Guau. Guau. Guau. Sigue comiéndome así, que me gusta. Sígueme comiendo en esta piscina de mosaicos pobres. No te detengas, perrito. Ríe y brinda conmigo que abajo la ciudad se descamisa.
¿Qué pasa? ¿Te parece poco? Qué pena, a mí me alcanza. No vas a metérmelo esta vez. Tengo razones de sobra para sentir que mi corazón late con furia. Mi corazón es pequeño y tiene rabia. Esa es la mínima exigencia del prestigio. Prestigio. ¿Sabes? Prestigio. Exacto. Guau. Guau. El prestigio no es una categoría abstracta, es algo que eliges. Mientras tú estás lejos, soñando con los errores del destino; yo estoy aquí, de pie, frente a tu ojos, llenándote la boca. Pienso: no necesitas tanta verdad, el tiempo podría extinguirse, y sé que no me entiendes, pero intento justificar tu fe.
Escucha a mi pequeño corazón rabioso, pulgoso. Late. Late como nunca. Ya no podrás transformarte en un árbol de frutas, ni superar la geografía. Ya no podrás quererme como antes. Sé que te gusta juntar las ideas de fracaso y pasión, que a eso le llamas riesgo. El riesgo es la probabilidad de que algo malo suceda y resulta que tú nunca consigues enamorarte del todo. Cómeme, perrito, cómeme. Lo siento. Escucha la música. Esta vez logré aguantar un par de canciones. Nada mal. Al menos es un progreso. Progreso, ¿sabes? Progreso es llegar a los últimos acordes. Tu cara está conmigo y mi cara atraviesa el aire cuando sopla la brisa. Estoy en un piso 9 y la piscina está vacía. Tú estás abajo. La ciudad está más abajo. Tú no estás, pero quiero abrazarte. Quiero que me lleves a dormir.

One Comment
1 D Escribió:
Gracias, viejin. Premonición o evidencia de nuestras afinidades.
Un abrazo.