Jesús Parra participó en la Balada Literaria de Sao Paulo con la lectura de cuatro textos, un imaginario cargado de referentes audiovisuales que mueren con un siglo y renacen con el otro. Un poema sobre Win Wenders y tres extrañas construcciones, mitad ensayo, mitad prosa alucinada, sobre Kate Moss, REM y alguna reminiscencia a Heráclito de Éfeso. En perfecto castellano y constantemente interrogado sobre las posibilidades poéticas de nuestro presidente, salvó la tarde y dejó más que abierta la posibilidad de volver a Brasil con un manuscrito traducido. Beleza.

Por Jesús Ernesto Parra
Win Wenders
Quiero volver a encontrarme a Win Wenders en aquel café donde daban el fútbol
Quiero acercarme a ese señor canoso y con gafas de alta graduación
y escuchar sus pensamientos
Quiero abrazarlo por la espalda, mientras sentado coloca más azúcar a su café
Quiero abrazarlo y decirle que lo amo, que es verdad que estamos muy solos
en esa ciudad donde los ángeles se tiran de los techos.
Se que no me escuchará.
Mucho menos podrá sentir mi abrazo de celuloide.
Las segundas y terceras partes nunca fueron buenas, incluso para las películas del nuevo cine alemán.
Wenders quizá le ponga más azúcar al café que ya se enfría.
Mirará al descuido a los clientes que siguen el fútbol y gritan con los goles del Schalke04.
Win Wenders saldrá caminando sin hacer ruido. Como un ángel en un mundo de escépticos.
Esos turistas que dos mesas atrás no notarán su ausencia y seguirán obsecados
en su relato de veranos felices
No se percatarán cómo Wenders ya se pierde en la próxima esquina
y mucho menos cómo continúa pensando en aquella estrella que se perdió en una triste carretera de Texas.
3 Comments
1 Marc Escribió:
Ese Parra es un duro.
2010 será su año, lo presiento.
2 Caque Escribió:
Buena esa Mr. Jesús!
3 Reinaldo Iturriza L Escribió:
Sin duda, una de las escenas más hermosas de Wenders.
Buena esa, Ernesto.