Con cada mudanza pierdes algo y ganas un espacio. Sabes, de antemano, aunque tratas de no pensar en eso, que la probabilidad mayor es que más adelante vuelvas a mudarte. Y otra vez. Y otra vez. Al menos en mi caso. Eso no quita que con cada embalaje se repita el mismo deseo: “espero que esta sea la última caja que entirro en mi vida”. 

 

Recuerdo esta voz en off de alguna mala película española: “dicen que a cada hombre le corresponden siete mujeres, pues quiero que sepan que por ahí, en algún lugar, ha de andar ese cabrón que tiene 14 porque me robó las mías”. Yo pienso lo mismo de las mudanzas, pero al contrario. Si a cada persona le corresponde mudarse siete veces en la vida, yo cumplí ya con mi cuota y, de paso, me hice cargo de otros dos cristianos, pues en 30 años me he mudado como 23 veces. Es difícil llevar la cuenta. Soy como los indiecitos del libro del colegio: el último bastión de mi tribu seminómada. 

 

Ahora, para no perder la costumbre, me volví a mudar, pero esta vez de blog. Así es, dejé el blogspot y me vine para acá. Año nuevo, ya saben… Como ven, aquí hay un nuevo diseño con el mismo contenido de siempre. Me gustaría que me comenten qué les parece.

 

Y por si no me creen lo de las 23 mudanzas, aquí está la lista…

 

Puerto Ordaz (1979 – 1983):

Castillito

Villa Africana 1

 

Caracas (1983 – 1990):

Catia

El Valle 1

El Valle 2

 

Puerto Ordaz (1990 – 1996):

Villa Africana 2

Unare 1

Alta Vista

Unare 2

Unare 3

Caura 1

Caura 2

Los Olivos

Unare 4

 

Caracas (1996 – 2008):

El Paraíso 1

El Paraíso 2

El Paraíso 3

San Juan

El Paraíso 4

Horizonte

El Marqués

Las Mercedes

Bello Monte

* * *

 

Ah, que tengan no un feliz 2009, porque sabemos lo complicado que puede ser andar deseando esas cosas, pero sí, cuando menos, un mejor año que el anterior.

Salud.